LA CANCIÓN DE 2º DE BACHILLERATO de Manuel Pico e Iván Alvaralcides
Como ya sabéis, mi propósito
en este blog es acercar la historia a la gente, pero esta vez lo que os traigo
es más una reflexión.
La música llena nuestras
vidas, muchos de nosotros no sabríamos qué hacer sin ella. La música sirve para
muchas cosas y para mandar una infinidad de mensajes distintos. Por ejemplo, todos
conocemos las canciones como recurso educativo. Como ya he dicho, sirve para mandar
mensajes, en este caso yo os traigo una canción que nos habla del curso de 2º
de bachillerato y que nos manda un mensaje claro, algo no estamos haciendo bien
en este curso.
A continuación, voy a
proceder a hablar acerca de los temas que se tratan en esta canción. A pesar de
que la canción se centre en 2º de bachillerato lo extrapolaré a la educación en
general, aunque primero sí que me centraré en 2º, ya que en primera instancia
me dedicaré a analizar la canción.
Como vemos, la canción es
una herramienta de denuncia al sistema educativo por cómo está pensado y
diseñado el curso de segundo de bachillerato. Como ellos dicen en su
introducción, ya no es solo los alumnos, también son los profesores, como ya
todos sabemos, casi ningún profesor quiere dar segundo de bachillerato por
múltiples razones.
La
canción habla de cómo en menos de un año, se nos pretende llenar la cabeza con
nuevas lecciones que memorizar, como podemos ver cuando habla del temario de
historia y filosofía, sin apenas tener tiempo para respirar, parar y entender
(“pero ya vas por Descartes cuando entiendes a platón”). Con este curso
lo que nos dicen y nos hacen ver, es que lo que importa no es el camino, que
solo importa la meta, como refleja perfectamente la parte de “si
quieres aprobar no hay tiempo de aprender”. Además de que es un curso que está únicamente
centrado en la EVAU, lo que provoca que el temario, aparte de presentarse en
gran cantidad, se hace de forma acelerada. Esto provoca que muchas veces haya peores
resultados académicos de lo que cabría esperar, y esto lo podemos ver un poco
reflejado en la parte de que dice “como no van a repetir tantos por vez, con
tanto temario es lógico, ya, y luego al que de 8 le quedaron 10, ¿Cómo? Por las
de primero, ah”.
Otra de las cosas a tener
en cuenta de esta canción es la descripción de las emociones, sentimientos,
etc. por las que este curso te hace pasar, a las que hace referencia en cada
estribillo, y me parece importante, porque nadie nos ayuda a lidiar con ellas,
no nos dan ningún tipo de ayuda (a menos que tengas un tutor guay e implicado),
ni herramientas para poder sobrellevar las emociones que este curso trae
consigo. Es increíble, la presión, la angustia, el agobio que se siente, pero
no solo en segundo de bachillerato, mucha gente lidia con estas emociones de
forma continuada por el hecho de tener que hacer frente a un examen.
Ahora, como bien he dicho
en la introducción, voy a extrapolarlo a la educación en general, porque,
tristemente, en esta canción no solo vemos reflejado el curso de segundo de
bachillerato, sino que el modelo de enseñanza basado en la memorización está
implantado en todos los cursos académicos de forma general, porque siempre hay
excepciones. Segundo de bachillerato es simplemente una de las cumbres de este
momento.
En gran parte de los
colegios (cursos más mayores), institutos, universidades, etc. se sigue este
ritmo de aprendizaje donde lo mismo sirve para todos, lo único que me importa
es la capacidad de memorización que tengas y si no puedes memorizar, pues no
vales, etc.
Como siempre he dicho y
defendido, creo que el aprendizaje va mucho más allá de la capacidad de
memorización y que los exámenes como los conocemos no miden realmente las
habilidades y capacidades totales que el niño ha podido adquirir, se limitan a
medir esa capacidad anteriormente mencionada y encima esta determina tu
posición o tu lugar en la educación, dotándote muchas veces de una reputación
que, a veces, no es merecedora. Por no hablar de la cantidad de contenidos que
se dan, creo que se debería tener en cuenta la frase de “muchas veces es mejor
la calidad que la cantidad”, ¿no sería mejor poder entender lo que estamos
dando que ir a todo trapo por cumplir unos objetivos marcados por alguien
externo?, siempre predicamos con lo de lo importante es el camino, pero no, lo
que importa aquí es que se llegue a la meta y que además se llegue rápido, las
condiciones dan igual.
Y no puede pasar por
desapercibido el cómo por esto de los objetivos, ritmos etc. vemos a las madres
y padres más preocupados para que sus niños sepan las cosas ya, todos hemos
oído el “pues mi niño ya se sabe toda la tabla de multiplicar del 7 y en el
cole aún no la han dado” si esto es resultado de las ganas de aprender del niño
es maravilloso, pero si solo es el resultado de ir a unos ritmos rápidos es un
error fatal.
Para cerrar, quiero decir
que yo sí creo que podamos cambiar las cosas, siempre oímos el “pero para qué
si no voy a poder cambiar nada”, bueno, pues por algo hay que empezar y yo creo
que hay una forma mejor de hacer las cosas.

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